Movimiento auténtico desde los huesos

Este ejercicio invita a ponernos en la misma sintonía de nuestrx compañerx para cocrear una danza libre. Se realiza en pareja, mirándose de frente y en busca de sincronía a través del movimiento corporal. El propósito del ejercicio está relacionado con la creatividad, la vinculación afectiva, el liderazgo y la consciencia corporal.

Duración recomendada: tiempo libre.

  1. Esta es una práctica orientada por la música. Elige una canción que acompañe.
  2. Unx de lxs integrantes de la pareja toma la iniciativa del movimiento y la otra persona le sigue.
  3. Al inicio quién imita intenta replicar los movimientos, la velocidad, la intensidad y la expresión de la otra persona en tiempo real.
  4. En medio de la danza, quien empezó imitando, pasa a liderar e introduce nuevos movimientos, hasta lograr fluidez entre ambos liderazgos. 
  5. Entre ambxs participantes surgen acuerdos en medio de la danza, sin hablar, sólo por medio de la escucha, la observación, el tacto y la confianza que hacen posible fortalecer la conexión.
  6. Recuerda disfrutar, sucumbir ante el juego de la imitación y gozar tanto en el momento que cedes para que el otrx propone el movimiento, como en el momento que decides proponerlo tú.
  7. Al terminar la canción termina la danza con un gesto de agradecimiento.
 

*Variante del ejercicio: se pueden proponer varios cambios de pareja durante la práctica. Esto permite profundizar en el relacionamiento, ayuda a sentir cómo nos sentimos reflejadxs en otrxs y qué cambia en nuestro cuerpo cuando nos danzamos con una u otra persona.

 

La danza espejo se inspira en una sesión de biodanza e invita a pensar en los afectos, ¿cómo me afecta y cómo afecto al otrx?

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